martes, 6 de marzo de 2012

La tiza, el puma y la “yegua”: revuelto gramajo para la convulsionada patria mía

Yo necesito que alguien me explique cómo puede ser que se busque un puma que sólo una señora asegura vio pasar frente a sus narices. Por las dudas el dueño, si es que hay felino suelto (y no Rodríguez), no levantó la perdiz: ¿Cuáles son los topes municipales para multas como ésta? ¿Cuánto debe pagar un vecino si es descubierto con un puma viviendo en su propiedad?


Big issues para debatir cuando las clases aún no arrancaron porque, como dijo Queen Cristina, " (los maestros) se quejan, pero trabajan 4 horas y tienen 3 meses de vacaciones". Recuerdo que la última vez que Ctera, el gremio fuerte de los docentes, le dio la espalda al kirchnerismo fue con la muerte de Carlos Fuentealba, el maestro que murió en una cruenta represión en la perdida provincia de Neuquén, en el 2007.


Desatino político, señora Presidenta, diría el periodista Nelson Castro. El mismo que sufrió Schiavi (Juan Pablo, Secretario de Transporte y no Rolando, el 2 Xeneise) hace 10 días, cuando aseguró que la tragedia de Once hubiera menguado y las muertes se hubiesen contado sólo con los dedos de las manos si, y sólo si el tren hubiera fallado un feriado, si los parantes hidráulicos hubieran funcionado correctamente, si TBA pudiera explicar dónde guarda los 70 millones de pesos que recibe por mes para eficientizar el servicio.



Ya que estamos reflexionando acerca de lo que acontece puertas adentro, no puedo dejar de rezarle un rosario de insultos a Richard James, o Ricardo Jaime para los nuestros, porque, como dice mi abuela cuando se sienta a ver el noticiero: “es peor el hijo de puta que el boludo, porque el boludo aprende, pero el hijo de puta se va a morir con esa condición”. Vale el ejemplo, nona, porque en este caso Schiavi es el resultado de una cartera de transporte heredada, corrompida por él pero desde antes también, viciada por esos aviones alquilados que conectaban Córdoba con Río de Janeiro y Florianópolis, donde Ricardo y su familia solían descansar con asiduidad. La misma que subvenciona injustificadamente a Camioneros, a Trenes de Buenos Aires y que no exige mejoras para los ciudadanos.


¿Y las Malvinas? La solución la tengo yo, señores, que mientras escribo creo encontrar la más brillante de todas las respuestas, “ever”: mandemos al puma de Vicente López a las Falklands. Que se coma uno por uno a todos sus habitantes y, luego del rapto caníbal del felino - que nadie va a poder discutir porque al ser un animal no impera la razón sino el instinto-, podremos exigir a la ONU que ya no va a existir ningún principio de autodeterminación ciudadano, que Gran Bretaña infringe una vez más la ley y que en efecto, Ban Ki Moon deberá actuar de oficio y, pasado Londres 2012, entregarnos la corona de laureles con luz verde para explorar nuevos yacimientos de petróleo.


Huélase en el aire un vaho de putrefacción. Veo que nos cuesta avanzar por la propia indefinición política. Es inadmisible que nuestra Jefa de Estado argumente que la obra ferroviaria no puede avanzar porque no hay dinero en caja: ¿esa es la justificación que le daría a alguno de los familiares de las 51 víctimas de Once?


¿Por qué se gastan sumas siderales para financiar al fútbol y al automovilismo entonces? “La fuerza de un pueblo” se construye dándole herramientas a éste. Cuidar al pueblo es trabajar por y para él, porque no debería explicarle a usted, Cristina, que si detenta el primer puesto Ejecutivo es porque más de 20 millones de personas confiaron en usted hace no más de cinco meses.


¿Si hay que “conectar igualdad” entonces por qué martirizan a los educadores de ese fenomenal proyecto? Nada más desparejo, desigual.


Los niños no tienen clases, los maestros fueron ofendidos por un bestial comentario que bien podría esperar de una persona necia, enferma de poder. Casi dos millones de personas se movilizan día a día como si fueran ganado y la ministra de Seguridad tiene clasificados documentos con información personal, que viola la ley, a manos de los militares que fueron desarmados por este mismo gobierno. Insisto: la fuerza de un pueblo (lindo lema de campaña) se construye cuidando al pueblo. Este gobierno desprestigia a sus ciudadanos.

No hay comentarios: