jueves 1 de septiembre de 2011

“Todo pasa” si dejamos que pase

Desactualizado. Así quedó Ola Cuarta, mi blog. De un año a esta parte decidí no escribir; no quise y no pude. Hace poco más de un año falleció mi mamá y hoy, por otra muerte, decidí intentar volver a tentar a la pluma con mucha vergüenza por la muerte de Candela Sol Rodríguez.

Que el padre participó en una banda delictiva y por ello está preso, que otro familiar tenía un “vínculo cercano” (¿eran íntimos?) con el narcotráfico, que fue una red de prostitución la que se la llevó, una excavadora haciendo pozos buscando qué, llamados que tardaron en salir a la luz diciendo “no la vas a ver nunca más”: Candela apareció muerta a pocas cuadras de su casa, desnuda, golpeada, frente a las narices de la policía que, desde hacía nueve días, había cuadriculado todo el municipio, el territorio nacional e, incluso, hasta los países limítrofe para acelerar las tareas de búsqueda.

¿Realmente hicieron todos los esfuerzos para…?

La Policía Bonaerense no nos cuida. Como dijo Jorge Lanata hace pocas en un programa de televisión: “es un poder dentro del poder; un poder muy grande.”

Y si nos cuida lo hace mal, de manera deficiente, porque no me va a venir a decir, gobernador Scioli, que se inclinaron hacia una hipótesis y luego resultó ser otra completamente diferente. Llego a la siguiente conclusión: O la Bonaerense está impregnada de corruptos que la manejan o son unos imbéciles, sin preparación ni capacidad para cuidarnos de los violentos. Cualquier escenario es peligroso, alarmante y preocupante al fin, porque es la policía que debe garantizarnos protección, cuidado y servicio.

Quiero quedarme con la responsabilidad gubernamental porque creo que sí existe negligencia, impericia o el término que quieran utilizar para categorizar la tarea del gobierno en esta investigación. Y en las anteriores también, porque el caso Pomar, por ejemplo, comenzó siendo un “ajuste de cuentas”, según palabras del Gobernador, y terminaron encontrando a la familia al costado de una ruta, casi 20 días después de su desaparición.

¿Y el helicóptero que cayó en la bahía de Samborombón? Yo no supe nada más, Gobernador, pero creo que ya habrá noticias al respecto. Espero, porque los familiares y amigos de estas víctimas deben estar esperando una respuesta suya.

No sólo es desesperante la desaparición de Candela con su posterior desenlace ni cada uno de los casos con gente desaparecida (Marita Verón, Jorge Julio López o María Cash, sólo por nombrar algunos), sino el accionar del Gobierno y la Policía para resolver los casos de manera positiva.

Cada una de estas desapariciones demuestra la falta de inteligencia, la poca organización y la improvisación que envuelve a quienes están encargados de encontrar a la gente: Usted, Gobernador, no es una persona idónea para ostentar semejante cargo. Usted que salió a decir que tenía “las manos atadas contra la Inseguridad” no puede mentir descaradamente y decir a los bonaerenses “Yo creo en vos”. O sí, porque la gente ya no puede creer más en usted, entonces su única salida es creer en la sociedad.

Vuelvo sobre el mismo tema: O está rodeado de gente inútil o, de “vivos” sin escrúpulos; o está rodeado de ambos y, entonces, la preocupación es mucho mayor. Si no puede contra ellos (no se les una, por favor), dé un paso al costado. Usted y Ricardo Casal, su ministro plenipotenciario que, por querer tener ese poder omnímodo que usted le contagió, poco hace para garantizarnos la seguridad.

Hoy sumamos uno más a lista; una lista negra que crece por la falta de acción política y policial. Zonas liberadas, arreglos entre policías y estafadores, entre policías y narcotraficantes, entre secuestradores y policías, son cuestiones que empiezan a sonarnos familiares. Debemos cambiar la manera de pensar desde nuestro lugar: desde nuestras casas, barrios y lugares frecuentes.

Que sea Candela quien cierre esta lista manchada de sangre para las cosas, de una vez por todas, dejen de pasar.

jueves 14 de abril de 2011

LA NOTICIA

La pluma empieza fluir. Descanso más que prolongado para volver a cargar las tintas; descanso en Hollywood “breaking the rules”: un descanso que convirtió a la sopa de letras en un tablero de ajedrez completo.
Roberto Bolaños se vistió de bañero anacrónico, un bañero sin traje de baño, sin playa, sin horizonte, para volver a ser sólo un joven escritor.
De la misma manera, William Faulkner se llevó a sus hermanos a trabajar al campo y regresó cuando su madre había cerrado los ojos. Lo hizo, por lo menos, sabiendo que el final estaba allí, en el umbral que divide lo oscuro de lo no tan claro.
Pasaron escritores y amigos y amigos que se volvieron escritores y otros escritores que nunca llegarán a ser amigos, pero siempre dejan una palabra al aire cuando se vuela bajo.
Hoy me levanté pensando en la trascendencia de la noticia. Mi hipótesis refiere a que toda noticia tiene un sello que la distingue de otra. ¿Cuál es la razón por la cual una noticia es más “noticiable” que otra? ¿Por qué distinguimos una columna de opinión y dejamos rezagada a la noticia dura?
“Encontraron una pista de aterrizaje clandestina en Formosa”, rezaba el título de una noticia perdida en el cuadrante inferior de una página par de un diario de martes: Intrascendente noticia.
A diferencia de la noticia anterior, el matutino sábana de los Mitre publicó una nota el día de ayer en la que contaba la historia de una peón de campo devenido en capataz que sufría ataques sistemáticos contra su hogar y su familia porque una banda de narcotraficantes perdió en su campo un importante cargamento de marihuana.
Pasional, emotiva, casi al borde de las lágrimas, el periodista plasmó la pista clandestina, el manejo espurio dentro de las villas miseria (y fuera de ellas también, claro), la corrupción, el clientelismo político, un sistema flaco en materia de seguridad aérea, la vía libre para comercializar y trasportar la droga que, de vez en cuando, cae en los piletones de General Rodríguez y despide a dos, tres, cuatro, miles de personas, dentro de una zanja.
Que un medio gráfico titule “500 personas se congregaron en las inmediaciones de la Plaza de Mayo para pedir que les devuelvan las tierras” dista mucho de leer “Sólo 500 personas se congregaron en la Plaza de Mayo…”, e, incluso, muta su significado si el título refiere a “Más de 500 personas se congregaron en la Playa de Mayo…”.
El sentido a la nota se lo otorga el periodista, pero como lectores tenemos la obligación de leer entre líneas para que la rana no se convierta en sapo ni el sapo en cocodrilo.
Duro experimento implicó sentarme y darle libertad a las palabras. Habrá que pulir, corregir, alinear y volver a centrar la mira.
Casi un año después la tinta se volvió pluma y la pluma creación.

miércoles 12 de enero de 2011

"No soy estatista; eso es anacrónico"

En La Nación de hoy Alconada Mon entrevistó a Elisa Carrió.
Como un viento de verano que renueva, también se lanzó Ola Cuarta. Vendrán informes, notas y artículos de opinión.

Los dejo con Lila...

De cara a las elecciones generales del 23 de octubre, La Nacion continúa con la serie de entrevistas con precandidatos presidenciales, en las que se pronunciarán sobre los temas que más preocupan a los argentinos. El segundo en responder es la presidenta de la Coalición Cívica (CC), la diputada Elisa Carrió.

Elisa Carrió está lanzada. Porque volvió al ruedo por la Presidencia y porque no se calla nada, lo que implica que intenta romper con ciertos estereotipos que la acompañan desde hace años. "Yo no soy estatizadora", dice. Por el contrario, considera que el Estado es hoy "el gran estorbo" para el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas (pyme). Y va por más: para crecer, afirma, hay que eliminar las trabas innecesarias que impone el Estado mismo, muchas veces para recibir coimas; terminar con las retenciones al agro, proteger la autonomía (y las reservas) del Banco Central y extender las asignaciones a todos los niños y a todos los ancianos.

Carrió también promete terminar con Aerolíneas Argentinas en su versión actual, que caracteriza como mafiosa y deficitaria; reformar la SIDE, la ley de medios, el Consejo de la Magistratura y el Indec, y democratizar en serio el Fútbol para Todos, sin propaganda oficial.

Video: "La Argentina es el país más corrupto y vergonzante de la región"

La líder de la Coalición Cívica es, también, la misma de siempre. La que dice que el "verdadero arte en la Argentina es mantenerse limpia en el barro", y que promete reforzar todos los órganos de control y combatir las "mafias". Desafía a los argentinos: "Tenemos que decidir si seguimos con un chavismo de cuarta o pasamos a una verdadera República. O dicho de otro modo, tenemos que definir si queremos vivir en la verdad o en la mentira".

-¿Está preparada la Argentina para elegir a una mujer otra vez?

-¡Sí! Si estuvo preparada para votar a tantos malos hombres, ¿cómo no va a estar preparada para votar a una buena mujer? Si no, desde Calígula ningún hombre podría ser gobierno, retruca, y ofrece el primero de varios guiños y risas cómplices que lanzará a lo largo de la entrevista.

-¿Reformaría el Consejo de la Magistratura?

-Hay que reformar totalmente el Consejo de la Magistratura. El problema es en los concursos, lo que hace que las personas con mayores méritos no quieran presentarse porque no creen en el sistema actual. Hay que ir a un sistema meritocrático. Y la Corte tiene que tener mayor protagonismo, con mucha participación en la parte financiera; creo en la autarquía del Poder Judicial.

-¿Piensa en una nueva ley de coparticipación federal?

-La nueva ley debe partir primero de un rediseño tributario. Nuestro eje central será bajar la presión impositiva sobre las pymes los sectores medios, que hoy reciben toda la presión. Hay que dividir al país en regiones y eliminar todas las que sean trabas a la producción. Todo debe estar hecho para que, básicamente, el Estado no sea el gran estorbo de las pymes en la Argentina.

-¿Cómo planea frenar la inflación?

-No es necesario enfriar la economía. Sólo hay que tener una inflación controlada con garantías para la inversión. Hay que modificar el Indec y hacer una proyección año a año para reducir la inflación al 2 o 4 por ciento al final de los cuatro años. En esto coincidimos con otros partidos, salvo en nuestra posición sobre el uso de las reservas del Banco Central.

-El Gobierno prevé este año utilizar 7500 millones de dólares del Banco Central. ¿Qué piensa al respecto?

-Creemos en la autonomía del Banco Central, en su autarquía, que su función principal es preservar el valor de la moneda.

-¿Hay que achicar el Estado?

-Hay funciones que el Estado tiene que cumplir y tiene que cumplir mucho mejor, como promover la educación, la salud y la seguridad. Yo no soy estatista. Creo que el Estado debe cumplir esos roles republicanos y tener un quinto poder, el de los controles, bien articulado. Para mí el eje de la discusión no es el Estado o el mercado porque me parece que quienes hoy son estatistas son anacrónicos, y en nombre del Estado y de la izquierda están entregando grandes empresas como Aerolíneas a grupos mafiosos. La verdadera opción progresista es la democratización del mercado.

-Como presidenta, ¿termina de estatizar Aerolíneas o deja que quiebre?

-A mí, la línea de bandera me importa. Pero primero me importa que podamos trasladarnos a precios accesibles, que nos traten a los usuarios como humanos. Hoy, en Aerolíneas, nos tratan como animales y es manejada por un sindicato de mafiosos y un grupo de inexpertos kirchneristas. Nosotros creíamos que la empresa tenía que quebrar, como cualquier empresa privada y que había que pluralizar el mercado y la competencia. En todo caso, con una nueva aerolínea y, obviamente, con transferencia del personal. Pero así como está hoy, no. Es un negociado puro y simple.

-¿Qué hará con el Indec?

-Hay que reintegrar a los técnicos cesanteados.

-¿Y blanquear las estadísticas?

-Absolutamente.

-¿Qué pasa con la ola de juicios que podrían radicar los tenedores de bonos indexables por la inflación?

-Nada. Porque el ordenamiento hay que hacerlo para adelante. Los pagos hechos hasta ahora y recibidos sin expresión de reserva no pueden reclamarse.

-¿Qué hará ante las paritarias, en las que se esperan pedidos de aumentos salariales de entre el 25 y 30 por ciento?

-Se mantendrían las paritarias, pero tiene que haber otro horizonte. Porque en un escenario de alta inflación y expansión, las paritarias aumentan la especulación, que se potencia con la política de los aprietes mafiosos de algunos sectores sindicales, que es lo peor que deja la cultura kirchnerista.

-¿Prevé estatizar las empresas concesionaras de servicios públicos?

-No estamos pensando en estatizaciones. Creo que tenemos que cambiar el eje de los subsidios. En vez de subsidiar la oferta hay que subsidiar la demanda. [El ministro de Planificación, Julio] De Vido subsidió la oferta para hacer los negociados y terminó como terminó: sin luz en su propio casamiento. Debemos tener un sistema que a los pobres les permita acceder al gas casi gratis y que quienes puedan pagar, paguen.

-Los subsidios rondan hoy entre los 45.000 y 63.000 millones de pesos. ¿Subsidiar la demanda en vez de la oferta costaría un monto similar?

-¡No! Evaluamos que la mitad.

-¿Qué hará con las retenciones al agro, que hoy aportan unos 11.500 millones de dólares a las arcas del Estado?

-La base de nuestra economía es la agroindustria. Hay que hacer un shock productivo. Nuestro programa para el campo incluye la eliminación de todas las retenciones, salvo para la soja, que tendrá un tope del 25 por ciento y se irá bajando.

-¿Permitirá que el Fondo Monetario Internacional audite las cuentas?

-¡Qué problema podríamos tener si nuestra gestión será transparente! Pero tampoco nos fijarán la política. Lo que no quiere este gobierno es que auditen la verdad, quieren mantenerse en la mentira.

-¿Venezuela?

-Tenemos que mantener nuestra relación con el Estado de Venezuela y con el pueblo venezolano.

-Está dejando afuera a?

[Sonríe, guiña un ojo] -Los venezolanos son más importantes que Chávez [Hugo]. Obviamente vamos a tener relaciones francamente de distancia con todo autoritarismo populista de cuarta y corrupto que haya en la región, incluida Venezuela.

-¿Brasil?

-Creo que hace mucho tendríamos que haber sellado una alianza complementaria. Hay que hacer un Mercosur en serio. Tenemos que ocupar los nichos de alta calidad en el mundo. Por eso vamos a tener un Ministerio Entrepeneur para los emprendedores y las pequeñas y medianas empresas.

-¿Montar un ministerio no es sumar más trabas, acrecrentar el elefante?

[Interrumpe] -No, no. El Ministerio será para determinar dónde están las trabas. Porque lo que nos cuentan todos los jóvenes sub-40 que quieren exportar son todas las trabas. Ellos no quieren créditos; quieren sacar las trabas. Hay que eliminar las cadenas de peaje, de corrupción.

-¿Cuál sería su política frente a los cortes de calle y los piqueteros?

-Hay que establecer un sistema del antes y el después. En la década kirchnerista los cortes se transformaron en una cultura del apriete y extorsión, sobre todo en materia de planes sociales, avalada y favorecida por el Estado. No puedo penalizar si el que mandaba a realizar piquetes era el propio Kirchner. Entonces, tengo que implementar una ley muy clara del derecho del uso del espacio público que garantice todas las manifestaciones y la libre circulación. Una vez que se dicte esa ley, tengo que respaldar a la autoridad judicial con la fuerza del orden.

-Ya como presidenta se promulga esa ley y hay un nuevo corte de calle?

-Actúa la Justicia.

-¿La Justicia o la policía?

-La Justicia.

-La Justicia da la orden a la policía?

-Y la policía actúa.

-¿Policía armada o desarmada?

-Depende de la situación. Es un disparate que siempre deba ir desarmada. La decisión de ir armado o no debe ser secreta y es de evaluación de la policía con el ministro de Seguridad. No puede decirse públicamente.

-Si mientras es presidenta Moyano sigue bloqueando empresas para hacerse de afiliados, ¿qué hará?

-De Moyano ya se está ocupando el PJ. Entre los personajes que no creo que vayan a estar en 2011 está Moyano.

--¿Tan pronto como este año?

-Es un problema de ellos. Si no lo pueden resolver, ahí voy. Pero no comparto las estrategias de box. Todos dicen que se le animan y después van al pie. Los sindicalistas se sienten muy contentos en el boxeo. Aguantan la primera presión, presionan por abajo, negocian y los ponen a los pies. Pasó con Alfonsín, le pasó a Macri. Pero no es todo el sindicalismo. No todos son iguales. Es Moyano. Hay que rodearlo, tener una estrategia feminista, rodear hasta ahogar y ustedes caen vencidos a nuestros pies.

-¿Democracia sindical?

-Por supuesto.

-¿Reconocimiento a la CTA?

-Sí.

-¿Cuál será su política con respecto a los planes sociales?

-Vamos a implementar un plan universal de ciudadanía a la niñez aumentándolo a 250 pesos para todos. Y otro a la vejez. Y vamos a ir a una transición por la que no vamos a tocar un solo plan social de los que están hasta que no estén los nuevos.

-¿Reformará la ley de medios?

-Sí.

-¿Cómo?

-Debe haber de nuevo gran debate. Esta ley fue dictada al servicio de una venganza contra medios opositores. Creo en los medios privados, en la mala prensa, en la libertad de prensa. La forma de evitar los monopolios es constituir un tribunal de la competencia. La mejor prensa para una presidenta es la prensa crítica, porque es la que a veces le dice lo que los que lo rodean no se animan. Toda la ley de medios debe ser revisada.

-¿Y el Fútbol para Todos?

-También. Lo que haría es poner la imagen sin audio al servicio de los canales; eso es democratizar. Que cada uno transmita lo que quiera, con el conductor que quiera y sin propaganda oficial. Los gobiernos que necesitan demasiada propaganda oficial es porque mienten demasiado.

Con la colaboración de Santiago Dapelo


ELISA CARRIO
Diputada nacional, presidenta de la Coalición Cívica
Profesión: abogada

Edad: 54 años

Origen: Resistencia, Chaco

Divorciada, tres hijos, acaba de enterarse de que será abuela; en las elecciones presidenciales de 2007 quedó segunda, con el 23% de los votos.

LAS PRINCIPALES DEFINICIONES
Durante 90 minutos, Carrió abordó múltiples temas de debate. Estos son tres de ellos:

Cortes de calles ?"Hay que implementar una ley muy clara sobre el derecho del uso del espacio público que garantice todas las manifestaciones y la libre circulación. Una vez que se dicte esa ley, tengo que respaldar al juez con la fuerza del orden."

Planes sociales ?"Vamos a realizar el plan universal de ciudadanía a la niñez para todos y el ingreso ciudadano a la vejez. Y vamos a ir a una transición por la que no vamos a tocar un solo plan social de los que están hasta que no estén los nuevos."

Retenciones ?"La base de nuestra economía es la agroindustria. Nuestro programa para el campo incluye la eliminación de todas las retenciones, salvo para la soja, que tendrá un tope del 25 por ciento y se irá bajando."

lunes 23 de agosto de 2010

El tiempo no para


“Yo veo al futuro repetir el pasado…”, reza el estribillo de una popular canción de la banda de rock argentina, Bersuit Vergarabat: Los Kirchner están imitando a Perón; a lo recalcitrante del movimiento político más grande que jamás tuvo la República Argentina.
En el año del bicentenario nuestro país no da indicios de recuperación porque nuestros políticos no aprendieron de los errores cometidos. La sociedad, todos nosotros, estamos inmersos en cuanta lucha económica se suscita.
Durante sus nueve años de gobierno, Juan Domingo Perón (a su regreso del exilio no gobernó sino por López Rega) creyó que para ostentar el poder debía controlar a los medios de comunicación. Actuó en consecuencia, expropiando todos los medios de capitales privados hacia el Estado. Cuando la Revolución Libertadora lo destronó, sólo Clarín y La Nación habían resistido su embate. Sólo Clarín y La Nación, decía, estaban en manos de sus dueños: Periódicos como La Razón y Crítica eran manejados por el Estado, al igual que todas las emisoras radiales.
Hoy, 60 años después, los Kirchner gritan a viva voz “vamos por todo”. Su lógica es sencilla: Para gobernar deben tener a los medios a su favor; de otra forma, el año próximo deberán entregar el poder a otra fuerza política.
En el año 2003, cuando Néstor Kirchner comenzaba a calentar el sillón de Rivadavia, poco le importaba que Clarín y La Nación fuesen accionistas de Papel Prensa.
El último decreto que firmó el ahora diputado Nacional antes de hacer el traspaso formal de Poder hacia su mujer, Cristina Fernández de Kirchner, fue la fusión entre Cable Visión y Multicanal, una empresa del grupo Clarín.
Fue durante la pelea con el Campo que se tensaron las relaciones entre la Rosada y Clarín. A partir de allí, primero de desacreditó la fusión aprobada sólo un año antes, luego pasó el “Fútbol para Todos” a manos del Estado y por último – sólo por ahora, amigos -, Kirchner disolvió la relación comercial entre Fibertel y Cable Visión.
Me inquita saber cuál fue el error que cometió Clarín para que Kirchner se desbandara de tal manera, porque, ¿no me va a decir usted, Néstor, que encontró al grupo Clarín tapado de irregularidades después de que dejara el Poder? No me venga con el cuento de que Papel Prensa era un organismo controlado por Clarín y La Nación, cuando usted autorizaba que el Estado participara del negocio de la gráfica.
No se justifique diciendo que usted es progresista, porque la ideología que profesa no se condice con el exponencial crecimiento de su patrimonio. Ni tampoco me vaya a echar en cara que los medios con los que pelea – sí, escuchó bien; usted pelea con estos medios cuando decide repartir guantes de boxeo y protectores faciales durante las reuniones de comité en Papel Prensa-, fueron la punta de lanza de la Dictadura Militar, porque usted tiene las mismas prácticas ideológicas que ellos: Compra con dinero a las Madres de Plaza de Bonafini.

¿Sabía usted, Néstor, cuál era el lema del gobierno de facto durante el mundial de fútbol de 1978 que usted cita con tanta vehemencia?: “Fútbol para todos”, Néstor.
Decía el sociólogo Alain Touraine en su libro “Qué es la Democracia”: “El sujeto (o grupo) es el esfuerzo de transformación de una situación vivida en acción libre.” Hablaba de la democracia en términos de “la lucha de unos sujetos, en su cultura y su libertad, contra la lógica dominadora de los sistemas.”
Si la Justicia es amiga, la democracia se pudre. Aprenda usted de los errores que cometimos para encauzar al país que todos nosotros merecemos.

viernes 25 de junio de 2010

El eliminador

Qué interesante noticia deportiva nos acerca la gente de ESPN. Deténganse unos momentos. Lean con atención. Vale la pena tomarse dos minutos para jugar a saber quién es el campeón.


Un gran juego que no corona a un campeón del mundo, sino que elige a 31 perdedores.
Por Damian Didonato / ESPNdeportes.com

Los 32 equipos del Mundial. ¿A favor de quién jugará la estadística?
Algunas personas consideran que la acción de elegir al que puede ser el futuro campeón del mundo es todo un arte. Otros creen que es una ciencia y el resto toma el camino fácil y se la juega por Brasil. Esta última no es una mala estrategia, ya que fue la adecuada en cinco de las 18 Copas del Mundo. Sin embargo, escoger al máximo favorito como el futuro rey no es la manera más divertida de pronosticar.

El Eliminador lo es.

El Eliminador no elige a un ganador, sino a 31 perdedores. Lo hace a partir de estadísticas y tendencias históricas para identificar los rasgos de un campeón y aplicar esos criterios a los equipos de este año. Se desterrarán todos los seleccionados hasta que solo uno permanezca de pie. Aquí vamos...

Como en cada ámbito de la vida, el hilo se corta por lo más delgado, entonces lo mejor es empezar por los equipos más débiles. Desde que la FIFA implementó su ránking mundial, jamás un campeón mundial estuvo por debajo del puesto 20. Aunque como las clasificaciones no son tan precisas y sufrirán cambios hasta la cita en Sudáfrica, se puede decir que ningún equipo que hoy no está entre los primeros 60 ganará el torneo. Así, Nueva Zelanda (80), Corea del Norte (102) y el país anfitrión, Sudáfrica (81) le dicen adiós a su utópico sueño.

Corea del Norte, Nueva Zelanda y Sudáfrica, los primeros en quedar afuera
Nunca un equipo europeo se consagró tras sufrir más de una derrota en las Eliminatorias. Esto elimina a Grecia, Eslovenia, Eslovaquia y Serbia. Hasta el momento no hay grandes sorpresas.

Grecia, Eslovenia, Eslovaquia y Serbia, las siguientes víctimas
Los resultados obtenidos en los partidos de clasificación no siempre son una medida a la hora de jugar en el Mundial, sin embargo dan una idea del potencial del equipo. Jamás una Selección con menos de 1,5 de promedio de gol en las Eliminatorias se coronó en la etapa final de la Copa del mundo. Australia, Paraguay y Argelia están en este indeseable grupo.

El final del camino para tres seleccionados: Australia, Paraguay y Argelia
Ganar un torneo planetario no es para novatos. Por eso, nunca una Selección que no había alcanzado los cuartos de final en un torneo anterior festejó el título. Costa de Marfil, Ghana, Japón y Honduras se despiden del título.

Cuádruple eliminación simultánea: Costa de Marfil, Ghana, Japón y Honduras
Jamás en la historia un Seleccionado que culminó en el último puesto en un torneo anterior festejó a lo grande. México (1930, 1958 y 1978), Estados Unidos (1998) y Corea del Sur (1954) no serán la excepción en el invierno africano.

México, Estados Unidos y Corea del Sur suman su salida. Quedan menos de la mitad
El Eliminador ya ha descartado a 17 equipos, que de todas maneras no eran candidatos a ganar el trofeo máximo del fútbol planetario el próximo 11 de julio en Johannesburgo. Hasta el momento no hay grandes sorpresas. Sin embargo, mantenga su atención, el resultado de este juego será por lo menos inesperado.

Holanda y España, dos de los grandes favoritos, serán las próximas víctimas del Eliminador. ¿La razón por la cual prescindir de estos equipazos? Simple, jamás un combinado europeo que terminó con un cien por ciento de efectividad en las Eliminatorias logró ganar la siguiente Copa del mundo.

Holanda y España, dos de los candidatos que no tienen la historia a favor
Dicen que en un campeonato corto como el Mundial juegan en el mismo porcentaje la suerte que la pericia. Siguiendo esta premisa, es el turno de decir adiós para Portugal y Cristiano Ronaldo, porque nunca ganó el torneo un conjunto que compartió grupo con Brasil en la primera fase.

Otro favorito afuera: Portugal no fue favorecido por el Eliminador
Inglaterra, Camerún, Nigeria y Chile son cuatro equipos de los que se espera mucho en Sudáfrica. Sin embargo, el premio mayor no será para ninguno de ellos, porque los campeones mundiales siempre tuvieron un entrenador nacido en el país que representan. Fabio Capello, Paul Le Guen, Lars Lagerbäck y Marcelo Bielsa sólo conocerán la gloria si alguna vez vuelven a dirigir a Italia, Francia, Suecia y Argentina.

Inglaterra, Camerún, Nigeria y Chile tampoco serán los campeones de este juego
Hay un dato muy importante que todavía no fue relevado y es una verdadera mala noticia para los europeos, porque jamás una Selección del viejo continente celebró un título fuera de casa. Dinamarca, Suiza, Francia y, sobre todo, Alemania e Italia no podrán levantar la Copa FIFA en el primer Mundial africano.

El fin del frente europeo: afuera Dinamarca, Suiza, Francia, Alemania e Italia
El gráfico de las banderas no miente: sólo sobreviven tres Selecciones en este juego de eliminación. Para más datos, tres Selecciones sudamericanas: Brasil, Argentina y Uruguay. Uno de los tres países hermanos vivirá una fiesta nacional el 11 de julio.

Nunca en los ochenta años de historia mundialista el campeón de la Copa América repitió el título en la Copa del mundo siguiente. Este fundamento arroja al bote de basura las ilusiones de Brasil por conseguir el hexacampeonato, ya que se coronó en 2007 tras vencer a Argentina en la final. Como para acentuar más la eliminación del Scratch, vale la pena recordar que el ganador de la Copa Confederaciones tampoco celebró en el Mundial posterior. Dos argumentos de peso para decirle adiós a Dunga y sus estrellas.

Brasil, el pentacampeón, también corre contra la estadística: ya quedan sólo dos
¿Una final rioplatense? Ni el más afiebrado director de cine sudamericano habría imaginado algo semejante. Según el Eliminador, en Sudáfrica 2010 se repitiría la primera final de todos los tiempos. El fixture ayuda a esta conclusión, ya que si ambos culminan la primera fase en el mismo puesto -primero o segundo- sólo podrían encontrarse en Johannesburgo.

Argentina fue finalista cuatro veces, dos de las cuales (1930 y 1978) fueron en el hemisferio sur, donde sólo se disputaron cuatro Mundiales. Es decir que el combinado albiceleste tiene un interesante récord cuando los torneos se juegan en invierno. Además, la última vez que compartió grupo con Corea del Sur fue en México 86 y debutará ante un africano, como en Italia 90. Sólo algunas coincidencias.

Uruguay, en tanto, llega con un perfil mucho menor al de su vecino, aunque con grandes expectativas. La Celeste ganó dos Copas del mundo, en 1930 y en 1950, años culminados en cero, como 2010. Es un dato arbitrario y poco consistente, pero el Eliminador está en todos los detalles.

Ambos tienen sus argumentos, pero como aquí se trata de eliminar y no de premiar. Es hora de elegir al último perdedor.

Desde la implementación del "Balón de oro" que entrega la revista France Football, nunca un jugador que ganó ese premio el año anterior a un Mundial se coronó en el torneo siguiente, aunque en cinco ocasiones jugó la final. Es decir, que Lionel Messi jugará el partido soñado por todos, pero lo perderá.

Argentina tampoco podrá. El campeón es uno sólo: Uruguay, qué no ni no
Uruguay será campeón del mundo. Tras sesenta años de tristezas volverá a sentir la gloria máxima. Al menos, eso dice el Eliminador, un método que tiene el porcentaje de acierto que cada uno desee, según haya sido beneficiado o perjudicado.

Sebastián Abreu ganará su primera Copa del Mundo, para El Eliminador
Felicitaciones al flamante tricampeón del mundo. Cualquier relación de esta ficción con la realidad a partir del próximo 11 de julio será plena coincidencia.

lunes 10 de mayo de 2010

"Hay que cambiar la ONU. Si sigue así, no servirá para el gobierno global"

El País, el diario de centro izquierda español. Juan Luis Cebrián, póstumo periodista, con una trayectoria apergaminanda.
La entrevista a Lula es una narración a la estructura de la propia entrevista.
Para los estudiantes de periodismo, para los amantes de la política, para quienes disfrutan de la lectura y quieren aprender de la redacción periodística...




JUAN LUIS CEBRIÁN 09/05/2010

Prefiero un carnaval a una guerra". Posa su mano de obrero sobre mi rodilla, en un ademán de complicidad, de camaradería, de evidente franqueza, porque esa es su fuerza y su convicción, la de comportarse como lo que es, como verdaderamente le miran los brasileños, "soy uno de ellos, uno como ellos", viene de donde ellos vienen, habla como ellos hablan, "no soy un extraño en el nido", y hasta que llegó al poder vistió como ellos visten, "aunque trabajé durante veintisiete años bajo un overol nunca me encontré a gusto; con dos meses de corbata no tuve dificultad en acostumbrarme a ella, es una bonita prenda". Me viene a las mientes la reflexión de Sancho Panza antes de ocuparse como regidor de la ínsula, "vístanme como quisieren, que de cualquier manera que vaya vestido seré Sancho Panza", porque la sotana no hace al cura, y Lula es Lula cualquiera que sea su atuendo, "me comunicaron que tenía que ir de frac a la cena de palacio con el rey de España, mandé decirle a Juan Carlos que yo no usaba eso y aquí en Brasil muchos me criticaron, ¡qué falta de elegancia, de capacidad para ejercer la Presidencia!, hasta que el Rey llamó, venga como usted quiera, pues de traje y corbata, porque no quiero ser visto como un extraño en mi pueblo, lo que pasa es que la liturgia del poder está toda preparada para alejarte de aquél, cuando eres candidato vas a cielo descubierto, saludando, pero una vez llegas a presidente te montan en un coche blindado y nunca más ves el rostro de los ciudadanos".

"Brasil era capitalismo sin capital. Resolví que era preciso construir el capitalismo para después hacer el socialismo"

"¿Por qué Brasil no es miembro del Consejo de Seguridad de la ONU? ¿Por qué no la India o algún país africano?"

"Un jefe de Estado no es una persona, es una institución, no tiene voluntad propia. Aprendí eso en el poder"

"Gane el que gane (las próximas elecciones) nadie hará ningún disparate, el pueblo no quiere volver atrás"

"En el ejercicio del poder soy un ciudadano, ¿cómo diría...?, multinacional, multiideológico, ¿no?"

"Me llevé bien con Aznar y me llevo bien con Zapatero; y con Piñera en Chile, igual que con Bachelet"
Me pregunto a qué se parecen más las huelgas, si a las guerras o a los carnavales. Luiz Inácio Lula da Silva fraguó su carrera política en las movilizaciones populares, en la agitación callejera y en la lucha a pie de obra en defensa de los derechos de los trabajadores. Casi millón y medio de obreros brasileños fueron a la huelga, capitaneados por él, durante el año 1979, y a partir de esa fecha este correoso dirigente sindical emprendió una carrera política llena de altibajos que le llevaría un cuarto de siglo más tarde a la presidencia de la República. "Es notable que ni yo ni mi vicepresidente, un empresario de éxito, tengamos título universitario", señala con cierto tono de orgullo que irrita a la oposición por la ambigüedad que ese mensaje puede representar en un país en el que la educación es propósito fundamental del Gobierno y empeño necesario para acabar con las desigualdades y la pobreza. Pero lo que él quiere transmitir es que la democracia funciona en Brasil, que no son los méritos profesionales, académicos ni de cualquier otro género, sino la voluntad de los electores la que es decisiva para llegar al poder. Un poder del que Lula se apeará, al menos formalmente, el próximo mes de diciembre después de ocho años de ejercicio en el cargo, y del que sale rodeado de tal popularidad que algunos esperan verle levitar en cualquier momento, como hacía el curilla de García Márquez en Cien años de soledad, sólo que a base de ingerir café brasileño, que él consume a cada rato con avidez, en vez de tazones de chocolate.

"El momento más extraordinario del poder es el periodo entre el día de la victoria y la toma de posesión. Luego uno ve que las cosas no son tan fáciles, estás ante una carrera de obstáculos. Yo tendría motivos de sobra para decir que a mí el poder me ha dado más alegrías que tristezas, porque pocas veces en la historia de Brasil sucedieron cosas tan importantes como durante mi gobierno, pero me iré lamentando lo que no he podido hacer, la reforma del Estado, por ejemplo. No hemos sido capaces de procurarle mayor agilidad; desde que tomamos una decisión hasta que se ejecuta nos topamos con quinientos obstáculos en nombre de la democracia. Está el Congreso Nacional, con sus dos Cámaras, la Administración pública, los sindicatos, la justicia, las cuestiones ambientales, donde las ONG son muy activas... o sea, que pasan dos años y medio o tres antes de que un proyecto cristalice. Hace falta un consenso que nos permita eliminar tantas dificultades y retrasos. No podemos renunciar a la fiscalización, pero tampoco es aceptable utilizarla como una manera de impedir que se hagan las cosas que Brasil necesita".

Su pragmatismo, su campechanía, su sentido común, todo en él recuerda al gobernador de la Barataria. Casi ocho años después de ocupar la primera magistratura de la República, sus maneras personales, su método de trabajo, su aire decidido y socarrón son los del Lula joven que, huyendo de la burocracia sindical, se reunía por las tardes en la taberna regentada por Tía Rosa en San Bernardo del Campo, donde él todavía mantiene el domicilio familiar. Allí, con sus compañeros de lucha, un grupo de amigos antes que un comité organizado, preparaban entre chato y chato las movilizaciones en defensa de un mayor salario para los obreros. Ninguna ideología alimentaba sus acciones, que enseguida estuvieron apoyadas, sin embargo, por los movimientos de base católicos. "El PT no hubiese existido sin la ayuda de millares de curas y comunidades cristianas de Brasil, le debe mucho al trabajo de la Iglesia, a la teología de la liberación, a los sacerdotes progresistas. Todo ello contribuyó a mi formación política, a la construcción del PT y a mi llegada al poder. Mi relación personal con la Iglesia católica ha sido y sigue siendo muy fuerte, pero somos un país laico, tratamos a todas las religiones con respeto". Le interrumpe por un momento su jefe de gabinete, Gilberto Carvalho, "este era seminarista, iba para cura, y lo abandonó para venirse al PT, para construir conmigo", y despacha un par de asuntos a la sombra de un crucifijo gigantesco que preside su mesa de trabajo, mientras yo me barrunto que para algunos peteros de la época la agitación política era también una especie de sacerdocio. La influencia religiosa ("esta es la Iglesia más progresista de América Latina, probablemente del mundo") es evidente también en el tratamiento de las leyes de aborto en Brasil, aunque el presidente busca la equidistancia. El Vaticano "tiene una actitud muy conservadora sobre este punto. En Brasil, el aborto está prohibido, salvo en caso de violación de la madre. Yo, como ciudadano, soy contrario al aborto, y no creo que haya ninguna mujer que se muestre favorable a él porque genera un gran sufrimiento a quien lo practica. Pero como jefe de Estado pienso que se trata de una cuestión de salud pública. Debemos proteger a las chicas que tratan de abortar ellas mismas metiéndose agujas en el útero y cosas así. El Estado tiene la obligación de atender a esas personas".

Para los progres europeos, que adoran a Lula, una declaración de este género puede resultar decepcionante, tanto como la que él mismo ha hecho muchas veces en el sentido de que no se considera de izquierdas. "Mi trayectoria, mi perfil político, mi vida en el sindicato, la creación del PT, me caracterizan, desde luego, como un izquierdista. Pero el propio PT es una novedad en la izquierda mundial. Nació contra todos los dogmas de los partidos marxistas-leninistas, que obedecían fielmente a Rusia o China. Al principio era algo parecido a una hinchada del fútbol; un grupo de obreros que, junto con el movimiento social, la Iglesia católica y algunos intelectuales que habían creído y participado en la lucha armada, decidieron crear un partido político. No teníamos entonces un programa definido y a mí nunca me gustó que me encasillaran, menos aún al asumir la presidencia. Un jefe de Estado no es una persona, es una institución, no tiene voluntad propia todo el santo día, sino que tiene que llevar a cabo los acuerdos que sean posibles. He aprendido eso en el poder y creo que ha sido bueno para Brasil. No puede ser que me guste un presidente porque es de izquierdas y otro no, por ser derechista. Me llevé bien con Aznar y me llevo bien con Zapatero; tengo que relacionarme con Piñera en Chile igual que lo hice con Bachelet. En el ejercicio del poder soy un ciudadano, ¿cómo diría...? multinacional, multiideológico, ¿no?".

Con sus ojos brillantes, inquietos, reclama mi aprobación para ese pragmatismo, y se transforma de pronto en un agitador de la torcida, la hinchada brasileña; se levanta, se sienta, se vuelve a erguir, sonríe primero, luego se estremece, se desternilla, te guiña el ojo, busca la cercanía, el cariño, soy un brasileño más, un ciudadano más de este país que es capaz de contagiar la alegría, de este país con trescientos días de sol al año, de este país inmenso, autosuficiente, pacífico, "del que estamos tratando de eliminar cincuenta o sesenta años de atraso, de desconfianza, años en que nadie quería invertir aquí. Y por eso estamos construyendo un capitalismo moderno, el Estado de bienestar. Cuando entré en el Gobierno, Brasil no tenía crédito, no tenía capital de trabajo, ni financiación, ni distribución de la renta. ¿Qué coño de capitalismo era ese? Un capitalismo sin capital. Resolví entonces que era preciso primero construir el capitalismo para después hacer el socialismo; hay que tener qué distribuir antes de hacerlo. Si el país no tiene nada, no hay nada que distribuir, y los empresarios tienen que saber que hay que pagar salarios un poco mayores para que la gente pueda comprar los productos que fabrican. Esto ya lo decía Henry Ford en 1912".

Estamos en plena campaña electoral y Lula aprovecha para hacer la propaganda de su partido, se le escapan algunas críticas acerbas, probablemente injustas, contra su antecesor, el socialdemócrata Fernando Henrique Cardoso, tiempo atrás compañero suyo en la lucha contra la dictadura y con el que ahora no se muestra en absoluto generoso. Pero el milagro brasileño empezó precisamente con Cardoso, un profesor respetado y un demócrata ejemplar que niveló las cuentas públicas y venció la inflación. Lula hace un balance diferente. "Hoy el Banco de Brasil tiene más crédito que el de todo el país cuando llegué al poder. De modo que cuando yo deje la presidencia habremos creado más de catorce millones de puestos de trabajo en ocho años. Sólo China e India pueden competir con una realidad así". Le interrogo entonces sobre si eso es un triunfo del capitalismo y enseguida se apresura a aclarar que es un triunfo de su Gobierno "porque ha tenido el coraje de enfrentarse a la crisis, en vez de quejarse: haciendo inversiones, desgravando la actividad en sectores clave para la economía, emprendiendo muchas obras públicas. Si Brasil mantiene en los próximos cinco años seriedad en las políticas fiscal y monetaria, en las inversiones y el control de la inflación, lo tiene todo para transformarse en una potencia respetada en el mundo. Si la economía sigue creciendo entre un 4,5% y un 5,5%, en 2016 puede constituir la quinta economía mundial".

No sé si descubro rastros de la herencia portuguesa en esta ensoñación un poco hiperbólica del presidente, que le hace por momentos alejarse de la sesuda prudencia de Sancho para asemejarle más a la locura idealista de su señor don Quijote, porque mientras Lula habla, las encuestas, allá fuera, siguen dando probable vencedor, aunque por escaso margen, a José Serra, candidato del PSDB, el partido de Cardoso. "Gane el que gane, nadie hará ningún disparate; el pueblo quiere seguir caminando y no volver atrás. Pero déjeme decirle que yo no veo la posibilidad de que perdamos las elecciones". Muchos piensan que si así sucediera, no sería por los méritos de Dilma, la candidata del PT, una antigua guerrillera y una política eficaz, pero sin el carisma que unas elecciones presidenciales demandan, sino por el formidable apoyo que le presta el propio Lula, cuya personalidad lo impregna todo de lulismo, "sí, ya sé que mucha gente, para justificarse, dice, a mí no me gusta el PT, me gusta Lula; gente de derechas, claro. Pasa con otros líderes políticos, Felipe González, por ejemplo. Normalmente las figuras públicas estamos menos ideologizadas que los partidos y tenemos la capacidad individual de congregar en torno nuestro gentes que de ninguna manera se sienten cercanas a nuestras formaciones. Pero no creo que haya un 'lulismo' como tal, prefiero saber que vamos a fortalecer la democracia y que los partidos políticos van a saber organizarse y ser fuertes".

En cualquier caso parece descontada la continuidad en la política económica, que Lula salvaguardó desde un principio nombrando a un antiguo militante del partido de Cardoso gobernador del Banco central. La consecuencia de esas políticas ha sido la prosperidad que permite situar al país entre las potencias emergentes agrupadas en torno a lo que ha dado en llamarse los BRIC (Brasil, Rusia, India y China). Junto a ellos, Lula ha hecho valer su voz afirmando su independencia como un protagonista de la política internacional singular e inclasificable. ¿Está camino su país de convertirse en una superpotencia? ¿Podría hacerlo sin ser poseedor -el único de los BRIC en esta circunstancia- del arma atómica? "La Constitución prohíbe las actividades nucleares salvo para fines pacíficos, están prohibidas, ¿quiere verlo?", me señala acuciante con su mano mutilada el artículo 21, inciso 23, "el presidente no decide en las cuestiones nucleares, es el Congreso, y no tenemos interés en ser una potencia militar si no es del tamaño de nuestra soberanía. Necesitamos unas Fuerzas Armadas adecuadas para garantizar la seguridad del pueblo, mantener una política de defensa respetable. No queremos invadir ningún país, pero tampoco que nos invadan a nosotros...", le interrumpo, entre irónico y risueño, invadir Brasil me parece difícil, presidente, una tarea casi titánica, y él impertérrito, "no se puede menospreciar la locura de algunos seres humanos, es preciso cuidarse". ¿Cuidarse de quién? No creo que sea de Chávez ("un hombre muy inteligente, aunque a veces comete equivocaciones y él lo sabe") ni de Evo ("un retrato de su pueblo, nadie lo representa mejor que él; en el tema del petróleo, yo comprendí que Brasil tenía que pagar mejor a Bolivia, no peleé con Evo, porque él tenía derecho") ni de Colombia, Argentina o Uruguay ("Brasil ha trabajado mucho con ellos para consolidar la democracia en su plenitud. Tenemos que generar una política de confianza. La doctrina utilizada antes por las grandes potencias era considerar a Brasil como enemigo de América Latina, la gran amenaza; nosotros estamos destruyendo esa visión negativa y demostrando en cambio que podemos ser su gran aliado").

El lulismo, si es que existe, hunde sus raíces en el sindicalismo, la lucha como presión y el acuerdo como respuesta. "El llamado mundo desarrollado tiene que comprender que la geopolítica ha cambiado. La democratización de África y el crecimiento de países como China, India y algunos de América del Sur sugiere una nueva dimensión. Yo no quiero la guerra, soy un hombre de diálogo, y en la cuestión nuclear Brasil tiene una política muy definida. Quiero agotar hasta el último minuto las posibilidades de un pacto con el presidente de Irán para que pueda seguir enriqueciendo uranio, teniendo nosotros la tranquilidad de que sólo lo va a utilizar para fines pacíficos. Mi límite son las decisiones de la ONU, a la que, por cierto, pretendo cambiar porque tal y como está representa muy poco. ¿Por qué Brasil no es miembro del Consejo de Seguridad? ¿Por qué no lo es India? ¿Por qué no hay ningún Estado africano? Si la ONU continúa así de débil, sin representatividad, con países con derecho de veto, nunca va a servir correctamente al gobierno global que se necesita".

Felipe González dice que los ex presidentes son como los jarrones chinos. Todo el mundo en casa sabe que se trata de piezas valiosas que merece la pena conservar, aunque no necesariamente aprecian su belleza y la gente no sabe dónde colocarlos: estén donde estén, siempre estorban el paso. A partir del próximo mes de diciembre, Luiz Inácio Lula da Silva, uno de los políticos más carismáticos, admirados y sorprendentes del último medio siglo, engrosará esa colección de grandes porcelanas. Los visitantes de los museos de cera venerarán su imagen, como la de Lincoln, la de Mandela, la de tantos grandes hombres capaces de surgir desde la nada. Lleno de vida, desbordante de ideas, no le imagino retirado en su piso de San Bernardo, compartiendo con sus vecinos las nostalgias de cualquier tiempo pasado. "El mejor servicio que puede prestar un ex presidente de la República es el de estar callado, dejar gobernar a quien gane las elecciones y él permanecer en silencio". Al buen callar llaman Sancho, pero yo no imagino así a Lula cuando hay tanto que denunciar, tanto que demandar, tanto que proponer. Entonces, quizá se limite a estar ausente, o lejano. "Voy a salir del Gobierno habiendo cosechado un montón de políticas exitosas y quiero compartir ese aprendizaje, esa auténtica lección vital, con países más pobres de América Latina y de África. No sé si lo haré a través de una fundación, porque en ningún caso quiero emprender nada que no esté en consonancia con el Gobierno. Sólo quiero transmitir a los demás la experiencia que adquirí, porque los pobres no tienen acceso a los gobernantes, los pobres no van a los cócteles, claro, y eso que no hay político que gane una elección hablando mal de ellos, puede denostar a los banqueros, a los grandes empresarios, pero a los pobres... de ninguna manera, en campaña electoral un pobre es la cosa más extraordinaria del mundo. Eso sí, una vez que el candidato gana la votación termina su mandato sin reunirse con un pobre ni una sola vez, sólo sabe que existen por lo que lee en los periódicos, no hay interacción, no hay vínculo. Yo, las próximas navidades, cuando mi periodo llegue a su fin, quiero invitar de nuevo a los cartoneros de São Paulo, hace ocho años que me reúno con ellos en palacio por esas fechas (también lo he hecho con los sin casa, con los okupas), y hemos comprobado que esa gente no quiere parar de recolectar papel, pero aspira a una existencia más digna, o sea, que organizamos cooperativas, centenares de ellas en todo Brasil, financiadas por el Estado, que permiten trabajar a cientos de miles de personas, capaces de llevar todos los días a su casa algo que comer gracias al resultado de su trabajo".

Cuando todo eso suceda, el palacio presidencial ya habrá sido reconstruido. De momento, Lula se aloja en unas oficinas prestadas del centro cultural del Banco de Brasil mientras los operarios se esfuerzan en recuperar las ajadas estructuras de Planalto, cuya remozada construcción no pudo estar a punto para la celebración del cincuentenario de Brasilia. Pero el próximo 23 de diciembre el presidente se despedirá de sus cartoneros paulistas en los aposentos elegantes y sobrios destinados al primer magistrado de la nación. Quizá lo haga pensando, como Sancho en su partida, que "saliendo yo desnudo como salgo, no es menester otra señal para dar a entender que he gobernado como un ángel". Seguro estoy, al menos, de que el cronista de ese momento venidero podrá de nuevo relatarlo con las mismas palabras de Cervantes: "Abrazáronle todos, y él, llorando, abrazó a todos, y los dejó admirados, así de sus razones como de su determinación tan resoluta y tan discreta". Vale.

miércoles 28 de abril de 2010

Hebe salve al pañuelo

El pañuelo blanco - símbolo de lucha, persistencia y resistencia, amor y memoria de las madres y familiares cercanos de desaparecidos, torturados y asesinado por la última dictadura militar -, ya no limpia y purifica el cielo celeste de nuestra nación: Usted, presidenta de Madres de Plaza de Mayo, señora Hebe de Bonafini, ha hecho corrupta y servil a la posición que detenta por el valor y el coraje que alguna vez supieron enaltecerla.

Usted es “Madres de Plaza de Mayo”, la cara visible de una Asociación que recibe el apoyo de una sociedad que mayoritariamente repudia el golpe de Estado de 1976, que reivindica su comportamiento durante esos años sombríos y llenos de sangre, a todo aquel que tuviese la sola sensación de opinar en contra de los militares.

Usted que fustigó (y lo hace más enérgicamente en estos tiempos) a la prensa por silenciar, ocultar y tergiversar información durante esos oscuros años, no pretenda hacer lo mismo que los militares, alentando solamente la utilización de canales oficiales, radios estatales y periódicos afines a la ideología que le brinda cuantiosas sumas de dinero para justificar sus apariciones sacrosantas de mujer imparcial.

Si un vicepresidente ejerce bien o mal su rol como funcionario público, hay tres Poderes que se encargan de regularlo y, en caso de ser necesario, apartarlo del cargo que tiene. No debería ser de su inmediata incumbencia inclinar a la sociedad hacia un juicio de valor acerca de si está bien o mal que Julio Cobos siga presidiendo el Senado.

Las fotos que la muestran conversando afablemente con el Vicepresidente, cuando éste era candidato por la concertación que ganó las elecciones de 2008, distan mucho de la ferviente confrontación que plantea por estas horas, simplemente porque Cobos ha dejado de servir a la Presidenta, desde que otorgó su voto no positivo en el artículo 125: Y observe que el Vicepresidente no es de mi gusto político, eh!


Además, y en este punto sí coincidiremos, repudio las conversaciones desestabilizadoras entre periodistas y dirigentes agropecuarios que aventuran un éxodo inmediato del gobierno kirchnerista, como también la violencia que brota desde la Casa Rosada cuando, desde la oposición, se piensa en consensuar y llamar al diálogo.

En vez de criticar a la Justicia, debería apoyar a los jueces cuando aparecen sentencias como la de ayer, en las que Videla y Martínez de Hoz pierden sus concesiones y su indulto y pueden, reitero, sólo por el accionar de la Justicia de la que usted reniega, volver a ser enjuiciados.

Avala que Cristina de Kirchner libere a los goles que alguna vez fueron secuestrados por un Multimedio ó muchos grandes grupos económicos, pero se sienta al lado del segundo Fernández, el Jefe de Gabinete, que despide un odio irracional mostrando en su remera a dos personas metiéndose los clarinetes en culo.

La escuché decir en el vigésimo quinto aniversario del Golpe, discurso mediante, que “Un revolucionario nunca es terrorista. Es alguien que quiere el bien del pueblo para que otros vivan, coman y sean felices. El terrorista es el Estado que reprime, el otro es una respuesta prevista en la propia Constitución”. Disculpe que disienta con usted, señora de Bonafini, pero la Constitución no llama a levantarse en armas contra el ningún Gobierno. Los Militares eran el Estado y deben pagar por ello, pero no exima de responsabilidades a quienes metían bombas por doquier, sembrando el miedo por plantar la misma semilla.



Revolucionario también fue Fidel Castro. Condenó al fracaso y a la involución a la población cubana, luego de darse cuenta que su régimen carecía de pilares para sostenerse. Allí, las Damas de Blanco (las mujeres de presos políticos, opositores al castrismo), marchan todos los domingos en diversos puntos del país promoviendo un mensaje de paz y hermandad.

Por último, y haciendo uso de su lugar en el centro social y político de nuestra Argentina, ayúdenos a esclarecer por qué y cómo, luego de tantos años de sufrimiento, desapareció y nunca más se lo volvió a ver a Jorge Julio López. El sí es una herida abierta en nuestra Argentina.

Ayúdenos, si así lo considera, a trabajar por una nueva nación sin prebendas, con Historia y memoria.